10 marzo 2012

Confesiones en el W.


A pesar de todo el trabajo que me quedaba por hacer decidí asistir al evento Hair Club en el prestigioso Hotel W, nunca viene mal una noche de chicas -sobretodo un 8 de marzo-. Inauguramos la velada con un par de copas y aunque el ambiente no se decidía a darnos diversión, la bebida fue el mejor aliciente para arrancar las confesiones. 

Al rededor de la mesa nos encontrábamos dos generaciones distintas pero esto no impidió intercambiar  revelaciones de amor acompañadas de interminables carcajadas. Me sorprendí, a lo mejor fue el lugar con esas vistas maravillosas, el ambiente o simplemente el momento adecuado para eso, pero era la primera vez que hablaba sobre aquellos temas ante la presencia de Julia. No hay ningún motivo en especial por el cual no lo hiciera antes, simplemente nunca ocurrió hasta ayer. Debo reconocer que fue extraño pero me sentí aliviada por ponerle nombre y fecha a mi historia. 

Sé que Julia es recelosa de los cuentos de amor, apenas habla de ellos, sobretodo si estoy delante. Pero en nuestra historia, la de Julia y mía, no son necesarias palabras para saber lo que sucede, porque el lenguaje entre madre e hija supera cualquier cuento, palabra o historia.















 








Aunque de vez en cuando a mamá le gusta dejarme sorpresas en forma de nota por casa, y hoy ha sido una de esas :) Después de pasar trece horas fuera, al llegar y subir a mi habitación encontré una bolsa con una pequeña nota: 

"  Para la hijita más fantástica, con cariño de mamá   "
Julia






1 comentario:

  1. Ooooh!! Las mamás son las mejores!! Que alegria cuando llegaste a casa no? Jeje

    Un besote guapa

    Maricruz de MARALETI BLOHttp://maraleti.blogspot.com

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