23 abril 2012

Inocente abrazo


Se acercó con cara descompuesta y entre tímidas lágrimas me encontré, me reconocí a mi misma tiempo atrás. -Quiero irme de aquí. Por favor sácame de aquí- con una escueta frase comprendí que algo no iba bien y posiblemente era su corazón el que había sido dañado.

A pesar de haber vivido aquello, no supe que decidir y solo la abracé. En ese instante un flashback de imágenes y sentimientos afloraron dentro de mi. Rememoré todo lo que sentí, todas las veces que lloré, experimenté aquellas cicatrices que en su día fueron heridas de guerra, heridas de amor. Evoqué los momentos que miré una  y otra vez a otro lugar sin afrontar la verdad. Sin duda, me sentí orgullosa por haber dejado atrás el falso y materializado amor y a la vez por estar allí, al lado de aquel corazón roto. 
Sin mediar palabra con un simple abrazo pude secar sus lágrimas, simple agua que nace en el corazón, te recorre el cuerpo, se atraganta en la garganta y decide salir en forma de dolor por los ojos. Eso fue lo que yo eché en falta cuando me magullaron, un inocente abrazo.














































































































2 comentarios:

  1. Vaya fotografías, sobre todo la primera me parece magnífica.
    Besos.

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  2. Que lindo post! me emocionó de veras ;)

    1bsOT!

    http://elblogdemagor.blogspot.com.es

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